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sábado, 9 de mayo de 2009

Detrás del Burca.


En Etiopía aprendí a hablar sin palabras y a comunicarme con las expresiones, las sonrisas, las miradas, los roces, las manos....... otra cosa más que debo a las bellas mujeres con las que trabajé durante dos años y a las que no entendía ni me entendían. Desde entonces, he usado esta nueva cualidad para comunicarme sin palabras con las mujeres allí donde voy. Y yo, que por artista soy observadora tengo la capacidad de leer a las personas por su apariencia, su gusto al elegir los colores con los que se viste, su uso o desuso de adornos, el color de su pelo , su forma de caminar........ Las Etíopes luchadoras , sensibles y coquetas, las Turcas modernas y cosmopolitas, las Vietnamitas tímidas y conformistas. ¿Y las Egipcias?, ¿como son las Egipcias?, las noto tan distantes, nada en ellas me ayuda a entenderlas a empatizar, a adivinar sus trabajos o sus alegrías. Cuando las veo venir de frente, no las puedo reconocer como mis semejantes y no puedo por menos que sentirme aislada en un mundo donde no puedo contar con mis "hermanas" para aprender de su cultura pues su cultura es, que yo no pueda aprenderla.Y a veces, no las veo si quiera como seres humanos sino como espíritus sin nombre e identidad que deambulan por las calles.Este sentimiento me desespera

3 comentarios:

  1. Mi querida Ana... no desesperes... no puedo darte algún consejo pues bien sabes que no estuve aún en Egipto (espero por ti)... pero de las mujeres árabes que conozco en Siria, Líbano o Jordania (de ese lado del mundo) puedo decir que sí... que quizás son más reservadas (es otra educación), pero que cuando se dan, se dan sin medida y son tremendamente acogedoras...

    Seguro que es cuestión de tener un poco de paciencia... y estoy convencida de que tú, precisamente tú... conseguirás llegar a ellas sin problemas... Ánimo...

    Besos desde Tenerife con un sol resplandeciente...

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  2. Hola Ana. Soy Blanca, la mamá de Pablo. Te dejo este comentario para que tengas el enlace a mi blog. Ya estamos de vuelta con mi segunda hija, tu tocaya. Un beso Fuerte. http://trecemeses.blogspot.com

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  3. Hola Ana supongo que poco a poco. Tendrás que ir acostumbrándote o ir conociéndolas mejor. Supongo que cada país, cada cultura es diferente y la mujer está integrada de una manera distinta. En Europa ocurre lo mismo.
    Paciencia y ánimo.
    Bicos
    Fátima

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